Desde el 4 de octubre, el fuego consume la comunidad asháninka de Cutivireni, en el distrito de Río Tambo, y ha destruido más de 350 hectáreas y dejado 80 personas damnificadas. Pobladores, autoridades locales y brigadistas hacen un llamado de auxilio ante la nula respuesta de la Municipalidad Provincial de Satipo y del Gobierno Regional de Junín.
La emergencia ambiental en la provincia de Satipo (región Junín) se agrava con el paso de los días. Desde el domingo 4 de octubre, la comunidad asháninka de Tsyapo, en Cutivireni, enfrenta un incendio forestal de grandes proporciones que ha destruido más de 350 hectáreas de bosque. Hasta el momento, el desastre ha dejado más de 80 damnificadas y más de 10 viviendas destruidas por el fuego.

Según reportes locales, el fuego sigue avanzando sin control y ya consume áreas boscosas, zonas habitadas y cultivos esenciales para las comunidades. La amenaza se extiende a sectores aledaños: se han reportado focos de incendio en Camantavishi y las llamas avanzan peligrosamente hacia Tincareni.
La emergencia también alcanzó a la comunidad nativa de Tiboreni, donde el incendio se inició recientemente y pone en riesgo los recursos naturales de la zona.
Intervención aérea y bomberos en Tsyapo
Para hacer frente a la emergencia, bomberos provenientes de Lima y Oxapampa llegaron a la comunidad nativa de Tsyapo. Su primera tarea es evaluar la situación y definir las acciones para combatir el fuego.
En la primera línea de respuesta trabajan más de 50 personas, entre bomberos, brigadistas comunitarios y pobladores locales. Las labores se desarrollan en una zona de difícil acceso.
El avance del incendio obligó al Ministerio de Defensa a desplegar un helicóptero equipado con el sistema Bambi Bucket, en una operación coordinada con el Ejército y la Fuerza Aérea del Perú. Desde el aire, la aeronave descargó agua sobre las zonas afectadas y logró reducir la intensidad de las llamas en algunos sectores. Pese a ello, el fuego continúa activo, informaron funcionarios de la Municipalidad de Río Tambo.

La magnitud de la emergencia exige reforzar la respuesta. “Se requiere el despliegue de más de 200 bomberos y brigadistas para fortalecer las labores de control y evitar que el fuego continúe avanzando”, indicaron.
Solidaridad asháninka más allá de sus bases
En las labores de contención destaca el apoyo de los brigadistas de la Estrategia PAAMARI, pertenecientes a la Central Asháninka del Río Ene (CARE). A través de un pronunciamiento oficial, la organización indígena reafirmó su apoyo en la zona de emergencia, pese a que Cutivireni no forma parte de sus bases organizativas.
«Como pueblos asháninkas, compartimos un mismo territorio y la responsabilidad de proteger nuestros bosques y a nuestras familias», indicaron desde CARE, reafirmando que continúan fortaleciendo la prevención, la organización y el apoyo mutuo para salvaguardar su territorio.
Clamor por ayuda y falta de acción regional
La Municipalidad Distrital de Río Tambo reportó el siniestro en el Sistema de Información Nacional para la Respuesta y Rehabilitación (SINPAD) del Indeci, con un registro de nivel 4, y activó las alertas de su Plataforma Distrital de Defensa Civil.
Por la magnitud del incendio, autoridades y especialistas advierten que el personal desplegado es insuficiente. Para controlar el fuego se requieren más de 200 bomberos y brigadistas, además de maquinaria especializada.
Ante la falta de respuesta operativa del Gobierno Regional de Junín y de la Municipalidad Provincial de Satipo, la comuna distrital lanzó un urgente llamado de auxilio para que ambas instituciones intervengan y brinden el apoyo necesario. Hasta ahora, ninguna ha enviado ayuda. La situación permanece en constante evaluación.
