Caso Manta: condenados por violación buscan anular su sentencia ante la Corte Suprema utilizando argumentos que las sobrevivientes califican de calumniantes, al intentar presentar los casos como supuestas relaciones sentimentales. Las víctimas exigen el fin de estas calumnias y solicitan al tribunal que ratifique el fallo por crímenes de lesa humanidad.
Caso Manta: «Quieren que crean que fuimos sus enamoradas»
Teresa, una de las sobrevivientes, denunció esta maniobra: «Nosotras hemos ganado el juicio y queremos que los jueces lo confirmen. Los condenados nos siguen calumniando. Quieren que crean que hemos sido sus enamoradas, cuando ellos nos han violado. Yo soy un testimonio de la verdad. En esas épocas éramos niñas y adolescentes; no había ni dónde denunciar».

Un fallo bajo la sombra de la impunidad legislativa
«Somos conscientes de las amenazas de impunidad y de las posibles sanciones contra los magistrados que inapliquen estas leyes. Esperamos que estas ofensivas no dobleguen la justicia», advirtió la defensa legal de las víctimas, recordando que el tiempo ya ha pasado una dura factura: de las nueve sobrevivientes, dos fallecieron en este largo camino sin llegar a ver una resolución firme.
Lesa humanidad
Según la defensa legal, la sentencia de primera instancia no aplicó retroactivamente tipos penales ni creó delitos inexistentes al momento de los hechos; por el contrario, aplicó el derecho penal vigente y reconoció la gravedad y el carácter sistemático de los abusos cometidos.
Asimismo, la defensa sostiene que mantener la calificación de lesa humanidad resulta indispensable, pues garantiza la imprescriptibilidad de los hechos y reconoce que las violaciones cometidas contra las mujeres de Manta no fueron hechos aislados, sino parte de una práctica extendida, conocida y tolerada por el aparato militar.
Por su parte, las mujeres del Caso Manta exigen que la Corte Suprema ratifique la condena, mantenga la calificación de los hechos como crímenes de lesa humanidad y establezca una reparación civil acorde con la gravedad de las violaciones y el daño irreparable que sufrieron cuando eran niñas.
